Uma noite escrevi o teu nome
num café
a cafeteira adormece breve
mesmo ao pé
por el acristalamiento
se sienta en la mesa
huele a café
lo que viene a mi memoria
cuentas contadas, cuentas de historia
que no le debo a nadie, a nadie
las aguas murmullo en la arena
en la playa a plena marea
lo llena todo antes de que se filtre
cerveza con levadura
onda de espuma entre el mediodía
calmar la garganta que arde
no será para aquellos que maraia
lo bueno que es dormir, despertar
Pereza en el techo blanco
en un café
que era adecuado para mí un día
ya no es
por el acristalamiento
se sienta en la mesa
huele a café
por la calle para vagar
lámpara dall
café molido para exhalar
los acertijos de una luz fija
Los sueños hechos del niño
como trapos sueltos que pasan a través